Archivo | diciembre, 2013

Tomando un tiempo para mirarse

24 Dic

Uno no termina de conocer a las personas; pero más sorprendentemente uno no termina nunca de conocerse a sí mismo.

Estaba haciendo un tipo balance de las cosas que han ocurrido en mi vida este año que pronto terminará y no puedo dejar de sorprenderme por las cosas que he hecho: buenas y no tanto.

Me sorprende seguirme conociendo. Hasta dónde soy capaz de llegar, qué soy capaz de hacer, qué puedo aguantar, qué no y cuántas cosas he aprendido de mi misma.

A veces creo que Dios usa la vida de uno para mostrarle quien uno es. Si mi vida fuera diferente en este momento quizás yo no habría tenido toda esta oportunidad de, digamos, auto exploración.

Ha sido muy interesante conocerme. Verme evolucionar. Ha sido muy interesante tener el tiempo para tomar un momento y observar. Hacer una pausa y mirarme.

Siento que Dios quería todo esto antes de entrar a la siguiente de etapa.

Puedo decir que comprendo el por qué. Y puedo decir que estoy agradecida.

Y con la misma convicción también puedo decir que estoy lista para avanzar.

Ustedes, ¿qué han aprendido de sí mismos este 2013?

Comenten y nos vemos el próximo domingo. Feliz Navidad!

Fabs

@fabiola_vv

Propósitos de Año Nuevo

15 Dic

Hoy estaba platicando con mi amiga Aidé y empezamos a hablar sobre nuestros propósitos para el próximo año. Cada una iba diciendo un propósito hasta tener doce.

Nos dimos cuenta de que hay que ser específicos y no sólo decir lo que queremos lograr sino qué actividades vamos a hacer para ello.

Es por eso que todos los míos empiezan con un verbo de acción. Les invito a hacer una lista también.

Aquí les dejo la mía, el año próximo les cuento si cumplí 🙂

1. Hacer yoga todos los días.
2. Evitar comer después de las 8pm.
3. Leer la Biblia en 1 año con uno de esos planes que te van llevando día a día.
4. Aceptar las invitaciones de amigos. Y asistir a más eventos/fiestas de la juventud de la iglesia.
5. Dejar de ver los TL/Face/blogs que no me conviene ver.
6. Ahorrar 10% de mi sueldo cada semana en una cuenta de banco aparte de la que uso diariamente.
7. Desayunar mi licuado de avena todos los días.
8. Ir a un parque y sentarme bajo un árbol a leer al menos una vez.
9. Terminar 2 de mis novelas a las que sólo les falta el final.
10. Hacer una mega fiesta de cumpleaños.
11. Ver a Luis Miguel en vivo. E ir a la ópera 😀
12. Orar todos los días (el más importante).

Y ustedes, ¿qué propósitos tienen para este 2014? Compartan los suyos 🙂

Nos vemos el próximo domingo XD

Fabs

@fabiola_vv

Un niño educado a la vez.

9 Dic

Este fin de semana estuve en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), considerada la segunda más grande del mundo y la más grande de Latinoamérica. Francamente, sí está grande pero tampoco es como que está gigante y eso me hizo pensar: “Si ésta es la más grande de Latinoamérica, ¿tan poquito así leemos entonces los latinos?”.

Pero bueno, la realidad es que estaba llena de gente, una marabunta de personas que iba y venía, atestando pasillos, haciendo inmensas filas en las cajas, en la entrada, en las escaleras, en los estantes. Mucha gente, sobre todo niños, lo que me llenó de alegría. Muchos o pocos, los que sea, cuán importante es que se enseñe a los niños a tener gusto por la lectura. Sobre todo en un país como México, en el que parece que llega al poder el más bruto, el más tonto y el menos instruido (¿verdad, Peña Nieto?). Por cierto, ¿alguien sabe por qué no lo invitaron este año? Hubiera sido la botana, caray. ¿Qué se le hubiera ocurrido decir? ¿Que no leyó La Casa de los Espíritus porque le dan miedo los libros de fantasmas?

Recuerdo haber visto una encuesta en el sitio de televisa por aquellos días en los que nuestro hoy presidente (a mucha deshonra) era candidato y metió las cuatro patas diciendo en la FIL (al estar presentando SU libro, ¡además!) que él había leído una novela muy buena en su juventud llamada La Biblia. Claro, dijo, ¡no toda! No fuera a ser que alguien le preguntara. Y para rematar no pudo mencionar 3 libros que hubiera leído. Tres. TRES. Solamente tres. No pudo. Al menos hubiera dicho que “El Principito” de la secundaria, o “Platero y yo”, mínimo.

Debido al revuelo que provocó, en el sitio de televisa pusieron una encuesta que decía así:

¿Qué considera usted más importante en un presidente?
a. Que sepa de literatura.
b. Que esté capacitado para gobernar el país.

Obvio ganó la opción b. Pero, bueno, ¿así o más manipulada la pregunta? Debieron preguntar si queremos un presidente culto o uno tan listo como un muñeco de ventrílocuo. Que eso es Peña Nieto, finalmente: el títere de otros mucho, pero mucho, muy inteligentes.

Estando en la FIL vi tanta gente que no pude evitar preguntarme si de verdad son lectores o nos hemos vuelto simples consumistas de libros. Quiero pensar que es lo primero. Quiero pensar que en México hay quienes se interesan por la cultura. Hay una verdad fundamental que parece que pocos comprenden: el pueblo que se cultiva a sí mismo, también se supera, también se defiende, también progresa. Lo contrario del progreso es la falta de educación.

Me recuerda a un pasaje en el Antiguo Testamento que va algo así: “Mi pueblo se perdió por falta de conocimiento”.

México se pierde cada día más, porque no sabe, porque no quiere saber. Porque no le importa.

Y no sorprende que sea una televisora quien nos gobierna, y sus dueños los que dictan el destino económico y marcan el ritmo social del país. Estamos idiotizados con las telenovelas y con el futbol. Y no es que sea malo. Es que todo extremo es perjudicial.

Pero ojalá esos niños que vi en la FIL crezcan para ser lectores asiduos, adultos que sueñan, que interrogan, que cuestionan, que no se conforman; espero que a través de la lectura y la educación se enteren de que hay un inmenso mundo allá afuera, y que podemos cambiarlo.

México puede cambiar, un niño educado a la vez. ¿Ustedes qué opinan?

Saludos, y nos vemos el próximo domingo como cada semana 😀

Fabs

@fabiola_vv